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viernes, 30 de diciembre de 2011

Sumario en zona


Cambié "Ensayos en la zona*", alineado a la izquierda, por "SUMARIO EN ZONA", centrado y con el mismo color de los títulos de ensayo.
El último aspecto que tuvo el longevo "Ensayos en la zona*" (mucho tiempo con "Índice general de" antes) fue este:




El efecto es más grande que el cambio. Hasta que la zona de ensayos apilados cronológicamente no se convirtió en un sumario, su vecina de arriba tuvo otra vinculación: se refería a la de abajo, pero como un depósito de "ensayos"; ahora lo hace como el sumario que es desde que decidí que también en Inicio los ensayos mostraran sólo su título expandible (o sea, desde hace unas horas). Centrarlo y ponerle la misma fuente y con el mismo color (con tamaño menor pero en mayúsculas) fue para terminar de integrar el gadget de arriba y la zona de entradas en el simulacro o versión digital de un sumario. En la misma dirección, también la expresión "Sumario en zona" es menos forzada que "Ensayos en la zona".

jueves, 29 de diciembre de 2011

Reordenamiento y nueva limpieza de la sidebar


Algunos cambios más de diseño, menores.
Eliminé de la sibebar el dibujo "Totem zambullista" (me acompañó mucho tiempo, pero igual es un cambio menor, cosmético). También cambié de lugar algunos elementos: básicamente, subí hasta dejar debajo del "Historial de cambios" las tres herramientas de visualización y navegación; debajo de éstas quedó el bloque "Archivo" - "Totales" - "Suscripciones y contacto", después el bloque temático y después el de comentarios.
Le puse tooltips (descripciones emergentes) a los títulos de los ensayos contraídos.
Creo que ya es lo último. Me comprometí a mandarle por mail el ensayo tertuliano a Nicolás para el 31 a más tardar; supongo que será lo último que haré antes de salir de casa.

Contraer y expandir ensayos en Inicio


Un paso más en el rediseño del sitio: ahora también los 5 ensayos de la página principal (Inicio) se cargan ocultos y sólo muestran sus títulos y un signo [+/-] para expandirlos, como ya sucedía con cualquier otra página que no fuera individual (página de entrada) ni estática (éstas, a propósito, recuperaron –si es que alguna vez tuvieron– su título-link, que habían perdido en algún toqueteo de plantilla).
Obviamente, la idea es que cada uno elija cuánto texto encarar (supongo que para muchos podía ser abrumador encontrarse de golpe con tanto) y que tenga los 5 títulos en una sola pantalla, accesibles con una sola mirada.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Menú horizontal y limpieza de sidebar


Seguí rediseñando Zambullidas, y esta vez no sólo en aspectos visuales, sino también funcionales.
La mayor novedad es que implementé el sistema de un menú en la cabecera, adonde desplacé los links al índice general y a la biblioteca zambullista, que hasta ahora estuvieron como links independientes en el mismo gadget en el que ahora quedó sólo "Ensayos en la zona*" (en Garamond y small-caps, con el mismo color de antes; antes decía, debajo de "→Libros", "→Índice general de ensayos en la zona*", en Georgia y normal). El otro link que hay en el menú, además del de "Inicio" (que se genera automáticamente), es el de "Presentación", página estática nueva (con comentarios habilitados) donde copié, pegué y adapté al nuevo estilo tres textos que hasta hoy estuvieron en la barra lateral: "Un disfrazado", "Las zambullidas" y "Sobre esto" (este último estaba con la función de expandir/contraer; en la nueva locación, de paso, le actualicé la captura de pantalla que hace de epígrafe). Los dos primeros datan de los comienzos del blog, cuando estaban arriba de todo en la sidebar.
Debajo del expandible "Sobre esto" había una foto de Julián Gallo, a la que le había puesto al pie la leyenda "Work in progress hasta la Chacarita"; la eliminé. También decidí sacar la foto que estaba al pie del blog, que desde este año se venía titulando "El ojo compartido" (pensaba quitarla cuando la incluyera en alguna galería de La silla del diablo).
Condicioné las páginas estáticas (que incluyen las del menú y las que están linkeadas en ensayos) para que no se muestren en ellas el video "Metáfora (y experiencia) de una metáfora: analogía de una zambullida en la ciénaga" y el elemento "Ensayos en la zona" (que también saqué de las páginas independientes de cada ensayo).
En el pie de navegación, "Últimos ensayos" volvió a llamarse "Inicio", ya que apunta a la misma página del link "Inicio" del menú horizontal (también supo llamarse "Página principal", que es el nombre que Blogger propone por defecto cuando uno crea ese menú).

lunes, 26 de diciembre de 2011

Dominio propio y cambios visuales


En la mañana de ayer, 25-12-11, alquilé por tres años los dominios "www.zambullida.com" y "www.lasilladeldiablo", y por un año "www.bitacora-zambullista.com".
Después del cambio dejó de funcionar el falso blogroll que usaba como "Historial de cambios"; no esperé a que se arreglara solo y con el mismo título lo sustituí por un gadget Feed, que muestra la fecha de cada entrada como quería, con día, mes y año (y no el absurdo y siempre lerdo e inexacto "Hace n días/semanas/meses": ¿a quién le puede decir algo ver, como vi, que tal post fue publicado hace 1428 días?). También dejó de funcionar el buscador interno, que es el gadget que más uso; pero la prueba que hice con uno alternativo no sirvió y me confirmó que ahí no hay otra más que esperar a que se complete el redireccionamiento de "www.zambullidas.blogspot.com" a "www.zambullidas.com".
En cuanto a los cambios visuales y de diseño, el principal es que quité el encabezado de la fecha en los post; como en La silla del diablo, ese dato ahora figura al pie: "Ensayo publicado por el Zambullista el día 22.12.11", por ejemplo (hasta hoy era un tanto irrelevante lo que decía ahí, salvo por la firma: "Publicado por el Zambullista a las 3:32", como si la hora importara tanto en este caso). Me voy a tener que acostumbrar a ese cambio, pero ahora prefiero que los ensayos importen más en sí mismos que como entradas cronológicas (cosa que igual seguirán siendo).
El rectángulo de la fecha que encabezaba los post tenía el mismo background que tienen los rectángulos de los títulos de la barra lateral y que tenían hasta hoy dos títulos del pie del blog: "Metáfora (y experiencia) de una metáfora:" y "El ojo compartido".
Hice capturas de pantalla de lo que ya no está. La primera muestra cómo eran el pie y el encabezado de cada ensayo:



La segunda captura muestra cómo era el pie del sitio:



La tercera y última muestra cómo se veían, con el encabezado de la fecha, los ensayos listados en la página a la que lleva "Ensayos anteriores":



PD 27-12-2011, 5:38h: Acabo de terminar el rediseño del "post-footer": en lugar de la información "Ensayo publicado por el Zambullista el 22.12.11" (última versión usada) en la segunda línea, ahora hay una firma (":: el Zambullista") y debajo la fecha ("· 22.12.11") en la primera línea (cortada por un "br/" y alineada a la derecha) y los temas en la segunda. Mi primera opción era poner la firma y la fecha sin nada precediéndolas, pero entonces Blogger agrega automáticamente "Publicado por" y "en", respectivamente. Por eso opté por ese par de dos puntos ("::") y ese punto alto ("·"). Seguramente se pueden evitar esos textos automáticos, pero es probable que no me moleste en buscar cómo porque me van gustando esos chirimbolos ahí.

PD 27-12-2011, 19:32h: Acabo de modificar el criterio de esta mañana en relación con la firma. Probé con distintos signos y sin ninguno, y me quedé con la segunda opción (qué poco me duró ese "me van gustando"). También agregué la opción de imprimir el ensayo y los comentarios en las páginas individuales (sin ninguna otra cosa que se vea ahí del diseño: ni gadgets de la barra lateral, del footer del blog ni de arriba de las entradas). Olvidé incluir en la PD anterior que en la sesión de esta madrugada también había ocultado el "Suscribirse a Entradas", que aparecía en el pie de cada página.

Engaños 001 (0.1.0)


En horas de la mañana de ayer, 25 de diciembre de 2011, agregué al final del ensayo el asterisco de llamada con la nota que se despliega al hacer click, que dice esto:
Así como levantarme es levantarme yo solo, sin que nadie me levante, ni otro ni yo a mí mismo, engañarse es engañarse uno solo, sin que nadie lo engañe, ni otro ni uno mismo. En la escena de un engañarse no hay un agente y responsable del engaño (las dos posibilidades del rol –u otro o uno mismo– fueron negadas). Lo que queda es alguien de quien se puede decir que experimenta el engaño, que está engañado, pero no cómo llegó ahí, si se puso a sí mismo en ese estado o si lo puso otro. Si lo hubiera puesto ahí otro, en lugar de un engañarse tendríamos un ser engañado (por ese otro). Forma parte del engaño el no ser advertido, disimulo difícil de lograr cuando el engañador es el mismo que el engañado: si yo, el engañador, sé que hay un engaño (porque lo hago, pr ejemplo), yo, el presunto engañado por mí mismo, no puedo no saberlo (salvo, por ejemplo, que el rol se me olvide una vez interpretado). Luego, si sé que me estoy engañando a mí mismo, es que no lo estaré haciendo muy bien. No puedo ser el cazador y la presa.

PD 26-12-2011, 14:50 y 19:10h: Hice algunos leves cambios en la nota. Ahora dice esto:
Así como levantarme es levantarme yo solo, sin que nadie me levante, ni otro ni yo a mí mismo, engañarse es engañarse uno solo, sin que nadie lo engañe, ni otro ni uno mismo. En la escena de un engañarse no hay un agente y responsable del engaño: las dos posibilidades del rol –u otro o uno mismo– están bloqueadas. Lo que queda es alguien de quien se puede decir que experimenta el engaño, que está engañado, pero no cómo llegó ahí, si se puso a sí mismo en ese estado o si lo puso otro.
Si lo hubiera puesto ahí otro, en lugar de un engañarse tendríamos un ser engañado (por ese otro). ¿Pudo haberse puesto a sí mismo ahí? Forma parte del engaño el no ser advertido, disimulo difícil de lograr cuando el engañador es el mismo que el engañado: si yo, el engañador, sé que hay un engaño, yo, el presunto engañado por mí mismo, no puedo no saberlo (puedo negarlo u olvidarlo después, no durante). Luego, si sé que me estoy engañando a mí mismo, es que no lo estaré haciendo muy bien, aun cuando lo esté haciendo lo mejor que pueda (o sea, al máximo de lo que la lógica me deja, lo que no impide que psicológicamente pueda ser suficiente). No es algo que dependa de mis capacidades: simplemente no se puede ser el cazador y la presa en la misma cacería (si “la lucha es de igual a igual contra uno mismo, eso es” empatar, que no es cualquier forma de demorarse).

viernes, 23 de diciembre de 2011

Lecciones de ajedrez 006 (1.1.3)


Le agregué una frase al final del ensayo. Hasta recién el último párrafo decía esto:
En el intercambio, el beneficio es alto para ambos: ascenso social o político del joven y pobre brahamán, y extracción de la piedra de la melancolía del rey inútilmente rico («¿Qué valor podrían tener a los ojos de un padre inconsolable las riquezas materiales, que no apagan nunca la nostalgia del hijo perdido?», se pregunta retóricamente el narrador).

Ahora dice esto:
En el intercambio, el beneficio es alto para ambos: ascenso social o político del joven y pobre brahamán, y extracción de la piedra de la melancolía del rey inútilmente rico («¿Qué valor podrían tener a los ojos de un padre inconsolable las riquezas materiales, que no apagan nunca la nostalgia del hijo perdido?», se pregunta retóricamente el narrador). Sin ninguna parte ventajera, el intercambio no podría haberse dado en mejores términos: cada uno paga con lo que menos le sirve a sí y más al otro; cada uno cobra en lo que mejor le viene o más necesita.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Falsedades verosímiles 001 (0.1.0)


Cambios en el último párrafo del ensayo. Desde anoche y hasta recién decía esto:
No debe haber un engaño más inexpugnable que el engaño del que no hay otra salida que la de un escepticismo sin razón, una paranoia casualmente certera.

Ahora dice esto:
No debe haber un engaño más inexpugnable que el engaño del que no hay otra salida que la de un escepticismo sin razón, una paranoia que sólo de casualidad puede ser certera (la puntería de sus desconfianzas rutinarias depende de lo que haga su blanco, como la de un reloj parado –razonó Lewis Carroll– depende de que el paso del tiempo se cruce con su hora; en ambos casos, la coincidencia necesita de un registro externo o ulterior que la rescate de la invisibilidad y la indiferencia, o sea, que le dé sentido).