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sábado, 17 de marzo de 2012

Ante las interpretaciones 006 (2.1.0)


Hice retoques y agregados diversos en ambas partes del ensayo.

Parte I:
1) Sale
El Lacayo no está para autorizar el ingreso deseado ni para evitarlo con prohibiciones y con disuasiones físicas o discursivas, como el guardián y el patovica. La situación en la que está en relación con Alicia vuelve absurda su función e inútil su servicio. Alicia no tiene más que abrir y...

y entra
Como buen abrepuertas, el Lacayo se parece más a un portero servicial que a un vigilante con autoridad para negar el paso, como son el guardián y el patovica. Las posiciones del Lacayo y de Alicia en relación con la puerta no son complementarias, lo que pagan con su sentido el llamado de Alicia, por un lado, y la función del Lacayo, por el otro. Alicia no tiene más que abrir y...

2) Luego del largo paréntesis que cierra la oración anterior, agregué esta:
No hay una fuerza que frena a Alicia; hay una situación que la demora el tiempo que le lleva exhibir su absurdo lógico –según el Lacayo– y su ridiculez práctica –según Alicia–. Gracias a que el Lacayo no es lo disuasivo que es el guardián, Alicia puede no ser lo sumisa que es el campesino.

3) Cambié "lo que quiso decir Orson Welles" por "lo que quiso decir la voz en off".

4) A continuación del párrafo que termina con la oración "Una comprensión puede ser estúpida sin ser errónea, ni siquiera antojadiza", agregué este:
Ahí está también para demostrarlo el Lacayo Rana, que será un «perfecto idiota» pero que no deja de tener razón en las tres cosas que llega a contestarle a Alicia: cómo es la situación en la que están (estando «del mismo lado de la puerta»); cuál es «la cuestión principal» en juego («¿Vas a entrar realmente?»); y qué debe o puede hacer Alicia para resolverla («Lo que te plazca», como en el juego sin reglas –o con reglas a las que «nadie les hace caso»– que encontrará dos capítulos después en “El campo de croquet de la Reina”).

5) Cambié el paréntesis del último párrafo del apartado 3. Antes decía:
(incluso el opuesto: el guardián, de una interpretación a otra, puede pasar de engañador a engañado, o mostrar comprensión e incomprensión simultáneas sobre un mismo asunto; en una opinión luce superior al campesino, pero en otra «con igual claridad se deduce que es él el que está subordinado al hombre»)

Ahora dice:
(incluso el opuesto: por ejemplo, en una interpretación el guardián luce superior al campesino; en otra, «con igual claridad se deduce que es él el que está subordinado al hombre»)

6) Cambio en el paréntesis que cierra la tercera oración del primer párrafo del apartado 4. Antes decía:
...en ambos casos de manera inesperada (en el segundo, suponiendo que K cree, como el campesino respecto de la ley, que el sentido de un escrito –sobre todo de uno introductorio a la ley– «debería ser accesible a todos en todo momento»)

Ahora dice:
en ambos casos de manera inesperada (en el segundo, siempre y cuando K crea, como el campesino respecto de la ley, que el sentido de un escrito «debería ser accesible a todos en todo momento»)

7) El párrafo que sigue al que comienza con "Este equilibrio de fuerzas inalterable...", que era y es el segundo de la sección 4, antes decía (y con él terminaba la sección):
La neutralización mutua de interpretaciones rivales equilibradas hace juego con la que vuelve impermeable al guardián a las «muchas tentativas para ser admitido» que realiza el campesino. La equidistancia de razones para preferir algo, que en el Lacayo Rana hace a un «perfecto idiota» a quien «es inútil hablarle», en el guardián hace a un perfecto inconvencible e insobornable, que en los hechos son equivalentes.

Ahora dice:
Esa ausencia de razones desequilibrantes hace juego con la que vuelve impermeable al guardián a las «muchas tentativas para ser admitido» que realiza el campesino. El afuera del sentido de una misión (o función o servicio) hace del Lacayo Rana, que está ahí, un «perfecto idiota» a quien «es inútil hablarle», y del guardián, que no está ahí, un perfecto inconvencible e insobornable.

8) Le agregué un nuevo párrafo final a la sección 4, para que haga de enlace entre la Parte I y la II (la referencia a la "divinidad que delira" la tenía pendiente):
Entremos de lleno en los análisis que, al igual que los «azarosos volúmenes» de la «Biblioteca febril», «corren el incesante albur de cambiarse en otros y que todo lo afirman, lo niegan y lo confunden como una divinidad que delira» (cita de “La Biblioteca de Babel”, de Jorge Luis Borges; el tríptico está completo, o bien: «la tercera letra del nombre [¿CaKafBor? ¿KafCaBor?] ha sido articulada»).

Parte II:
9) En el penúltimo párrafo de la sección 4, que terminaba con "...como si de él dependiera su suerte", agregué este largo paréntesis:
...como si de él dependiera su suerte. (Lo que sí puede decirse a favor de su intuición es que el obstáculo debe ser uno solo: se supone que el permiso de un guardián vale para el de todos; no tendría el mismo poder de disuasión –sino uno inapelablemente mayor– mencionarlos como obstáculos del transgresor si también lo fueran del obediente y admitido. Kafka hace un rizo gigantesco; no necesita rizarlo.)

10) Inserté otra oración parentética en el tercer párrafo de la sección 5. Antes decía esto:
Se trate de una reincidencia casual o voluntaria o se trate del cumplimiento de un deber, lo verificable y previsible es que si hay una pregunta del hombre de campo, hay una respuesta honesta del guardián, sin excepción. Podemos comprobar que esto es así hasta donde se nos dice, por supuesto, porque...

Ahora dice esto:
Se trate de una reincidencia casual o voluntaria o se trate del cumplimiento de un deber, lo verificable y previsible es que si hay una pregunta del hombre de campo, hay una respuesta honesta del guardián, sin excepción. (Son precisamente los dos desempeños con asistencia perfecta en el guardián titular los que faltan en el suplente del borrador descartado, que no impide el cruce y no contesta las preguntas del hombre de campo.)
Podemos comprobar que esto es así hasta donde se nos dice, por supuesto, porque...


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