Acabo de agregarle la última sección al ensayo, que habla sobre la felicidad, las elecciones y los sacrificios. Ver el cambio consignado en "Elegires 006 (4.0.0)"
sábado, 21 de enero de 2017
Felicidad 003 (2.0.0)
Acabo de agregarle la última sección al ensayo, que habla sobre la felicidad, las elecciones y los sacrificios. Ver el cambio consignado en "Elegires 006 (4.0.0)"
Elegires 006 (4.0.0)
Hasta hoy, el ensayo terminaba con una sección (la 6) que hablaba sobre el elegir, los sacrificios y la felicidad. A ella apuntaba la última sección, vacía (el link estaba en el número de sección, que debajo no tenía nada), del ensayo "Felicidad". Ahora esa sección pasó a ser parte de "Felicidad", que termina con un link a "Elegires".
Final feliz 001 (0.1.0)
Agregué dos microensayos recién publicados y quité (para sumar a un ensayo en formación, "Futuro") lo que hasta hoy era la sección 3.1 de esta versión:
“Romance del enamorado y la muerte”, anónimo.
Cantan María Elena Walsh y Leda Valladares.
1.
Quizá nada te haga más feliz que eso que elegís hacer cuando te dan 1 hora de vida. Y si es lo mismo que cuando no hay plazo, más feliz aún.
— el Zambullista (@Zambullista) 31 de diciembre de 2016
G, psicóloga, me preguntó una vez qué haría si me quedase 1 hora de vida. "Pondría The Köln Concert, de Jarrett", dije. "Sos feliz", dedujo. https://t.co/ZmV0gBYfJr
— el Zambullista (@Zambullista) 3 de noviembre de 2016
Antes de concluir eso, repreguntó:
— el Zambullista (@Zambullista) 3 de noviembre de 2016
—¿Y si no?
—Escribiría.
—Harías lo que hacés.
Y de ahí dedujo que era feliz.
Habérmelo preguntado antes…
Sueño. Ojivas nucleares vienen hacia acá. Deseo esperar el fin abrazado a M, que vive con otro. Nunca antes eso había sido algo excluyente.
— el Zambullista (@Zambullista) 30 de diciembre de 2016
M:
— el Zambullista (@Zambullista) 31 de diciembre de 2016
—Hay sentimientos que no se bifurcan.
Mínimo, hay situaciones en que un sentimiento no se bifurca:
—¿Con quién pasás el fin del mundo?
Dejé de buscarla. Me puse triste. No tenía con quién cantarnos
— el Zambullista (@Zambullista) 30 de diciembre de 2016
?La muerte me anda buscando;
junto a ti, vida sería?
Blanca pudo escucharlo.
Hasta el amante de Blanca puede ser envidiable. Al menos llega a verla, se hablan amorosamente y por poco no muere aferrado a sus trenzas.
— el Zambullista (@Zambullista) 30 de diciembre de 2016
2.
No tuvo un final feliz como el bosque, Hansel y Gretel y la joven atada a las vías, que zafaron. Pero el final lo encontró feliz: enamorado.
— el Zambullista (@Zambullista) 1 de enero de 2017
La felicidad ideal tiene amor y no final: "…y fueron felices para siempre". El final feliz del sapo chamuyero inicia una perennidad de esas.
— el Zambullista (@Zambullista) 1 de enero de 2017
Del mandato de llegar virgen a un matrimonio indisoluble –como en los cuentos de hadas– a la libertad de ver adónde te lleva esto –en Loewe.
— el Zambullista (@Zambullista) 2 de enero de 2017
Ir de la certidumbre tranquilizadora del final feliz a la incertidumbre excitante del comienzo feliz es 🎵amar la trama más que el desenlace🎶
— el Zambullista (@Zambullista) 2 de enero de 2017
Cambio axiológico. El efecto de lo opuesto a la certidumbre no es el opuesto a su efecto: no intranquiliza; es uno ajeno a ese eje: excita.
— el Zambullista (@Zambullista) 2 de enero de 2017
La incertidumbre pasa de ser amenazante a ser prometedora cuando lo empezado pasa de tener un recorrido muy pautado a tener otro más libre.
— el Zambullista (@Zambullista) 2 de enero de 2017
2.1
Al enamorado lo revela más feliz la elección que hace que lo infeliz que lo deja no poder cumplirla. Más infeliz sería sin prisa ni impulso.
— el Zambullista (@Zambullista) 30 de diciembre de 2016
En rigor, el desenlace no lo deja infeliz a él, sino a sus espectadores empáticos. Con la muerte termina la ilusión de que trepaban con él.
— el Zambullista (@Zambullista) 1 de enero de 2017
Morir en el intento de ser feliz por última vez es anecdótico. Lo central es que el tipo tiene una felicidad a la que volver por última vez.
— el Zambullista (@Zambullista) 31 de diciembre de 2016
Y encima es una felicidad alta: están enamorados. Pero una menor –como escuchar Jarrett o escribir– no sería menos central, se frustre o no.
— el Zambullista (@Zambullista) 31 de diciembre de 2016
Una felicidad es episódica; ve el resultado: ¿cumplió su deseo? La otra es estructural: ¿tuvo un deseo a satisfacer o ya todo le daba igual?
— el Zambullista (@Zambullista) 31 de diciembre de 2016
Si no hay cuenta, mal puede haber resultado. Pero puede ser la cuenta de alguien motivado para seguir ("ejerciendo el placer") o para dejar.
— el Zambullista (@Zambullista) 31 de diciembre de 2016
Si desea dejar, agradece a la Muerte que lo venga a buscar y le evite romper el mandato de seguir, como Pacheco a Cara de Niño en "Epílogo".
— el Zambullista (@Zambullista) 31 de diciembre de 2016
3.
En una cuenta regresiva, como la de 1 hora agónica, no hay tiempo muerto ni tiempo que perder. Lo póstumo quiere compensarse con lo intenso.
— el Zambullista (@Zambullista) 14 de enero de 2017
Y lo intenso puede ser visto como síntoma de lo póstumo. Otra M les contó estas ideas a sus amigas; pensaron que estaba por morirme de algo.
— el Zambullista (@Zambullista) 15 de enero de 2017
3.1
El impulso entusiasta traduce la atracción que un futuro ejerce, aun uno agónico:
— el Zambullista (@Zambullista) 31 de diciembre de 2016
"…con el último deseo
se ha dicho el miedo a morir antes".
El entusiasmo no es una efervescencia actual, aun si la hay; es un estado de expectativa gozosa: hay algo futuro que me atrae y me intriga.
— el Zambullista (@Zambullista) 27 de agosto de 2016
La dirección para comparar tu ahora es futura: estés mejor o peor que antes, lo feliz que seas pende de lo feliz que preveas o esperes ser.
— el Zambullista (@Zambullista) 24 de diciembre de 2016
No es lo gozado o lo sufrido (pasado) lo que puede hacerte feliz o infeliz, sino la esperanza o el temor (presente) de repetirlo (futuro).
— el Zambullista (@Zambullista) 20 de enero de 2017
El ensayo ahora se ve así (no vuelvo a copiar los epígrafes de video y de audio):
1.
Quizá nada te haga más feliz que eso que elegís hacer cuando te dan 1 hora de vida. Y si es lo mismo que cuando no hay plazo, más feliz aún.
— el Zambullista (@Zambullista) 31 de diciembre de 2016
G, psicóloga, me preguntó una vez qué haría si me quedase 1 hora de vida. "Pondría The Köln Concert, de Jarrett", dije. "Sos feliz", dedujo. https://t.co/ZmV0gBYfJr
— el Zambullista (@Zambullista) 3 de noviembre de 2016
Antes de concluir eso, repreguntó:
— el Zambullista (@Zambullista) 3 de noviembre de 2016
—¿Y si no?
—Escribiría.
—Harías lo que hacés.
Y de ahí dedujo que era feliz.
Habérmelo preguntado antes…
Sueño. Ojivas nucleares vienen hacia acá. Deseo esperar el fin abrazado a M, que vive con otro. Nunca antes eso había sido algo excluyente.
— el Zambullista (@Zambullista) 30 de diciembre de 2016
M:
— el Zambullista (@Zambullista) 31 de diciembre de 2016
—Hay sentimientos que no se bifurcan.
Mínimo, hay situaciones en que un sentimiento no se bifurca:
—¿Con quién pasás el fin del mundo?
Dejé de buscarla. Me puse triste. No tenía con quién cantarnos
— el Zambullista (@Zambullista) 30 de diciembre de 2016
?La muerte me anda buscando;
junto a ti, vida sería?
Blanca pudo escucharlo.
Hasta el amante de Blanca puede ser envidiable. Al menos llega a verla, se hablan amorosamente y por poco no muere aferrado a sus trenzas.
— el Zambullista (@Zambullista) 30 de diciembre de 2016
2.
No tuvo un final feliz como el bosque, Hansel y Gretel y la joven atada a las vías, que zafaron. Pero el final lo encontró feliz: enamorado.
— el Zambullista (@Zambullista) 1 de enero de 2017
La felicidad ideal tiene amor y no final: "…y fueron felices para siempre". El final feliz del sapo chamuyero inicia una perennidad de esas.
— el Zambullista (@Zambullista) 1 de enero de 2017
Del mandato de llegar virgen a un matrimonio indisoluble –como en los cuentos de hadas– a la libertad de ver adónde te lleva esto –en Loewe.
— el Zambullista (@Zambullista) 2 de enero de 2017
Ir de la certidumbre tranquilizadora del final feliz a la incertidumbre excitante del comienzo feliz es 🎵amar la trama más que el desenlace🎶
— el Zambullista (@Zambullista) 2 de enero de 2017
Cambio axiológico. El efecto de lo opuesto a la certidumbre no es el opuesto a su efecto: no intranquiliza; es uno ajeno a ese eje: excita.
— el Zambullista (@Zambullista) 2 de enero de 2017
La incertidumbre pasa de ser amenazante a ser prometedora cuando lo empezado pasa de tener un recorrido muy pautado a tener otro más libre.
— el Zambullista (@Zambullista) 2 de enero de 2017
2.1
Al enamorado lo revela más feliz la elección que hace que lo infeliz que lo deja no poder cumplirla. Más infeliz sería sin prisa ni impulso.
— el Zambullista (@Zambullista) 30 de diciembre de 2016
En rigor, el desenlace no lo deja infeliz a él, sino a sus espectadores empáticos. Con la muerte termina la ilusión de que trepaban con él.
— el Zambullista (@Zambullista) 1 de enero de 2017
Morir en el intento de ser feliz por última vez es anecdótico. Lo central es que el tipo tiene una felicidad a la que volver por última vez.
— el Zambullista (@Zambullista) 31 de diciembre de 2016
Y encima es una felicidad alta: están enamorados. Pero una menor –como escuchar Jarrett o escribir– no sería menos central, se frustre o no.
— el Zambullista (@Zambullista) 31 de diciembre de 2016
En rigor, tampoco sería menor. La felicidad no es un rasgo de cosas o haceres, sino el efecto de tu relación con eso –mayor cuanto más alta.
— el Zambullista (@Zambullista) 20 de enero de 2017
El juego en el que podés ser muy feliz puede serle indiferente o desagradable a otra persona. Una moral felicista dicta a qué hay que jugar.
— el Zambullista (@Zambullista) 20 de enero de 2017
Una felicidad es episódica; ve el resultado: ¿cumplió su deseo? La otra es estructural: ¿tuvo un deseo a satisfacer o ya todo le daba igual?
— el Zambullista (@Zambullista) 31 de diciembre de 2016
Si no hay cuenta, mal puede haber resultado. Pero puede ser la cuenta de alguien motivado para seguir ("ejerciendo el placer") o para dejar.
— el Zambullista (@Zambullista) 31 de diciembre de 2016
Si desea dejar, agradece a la Muerte que lo venga a buscar y le evite romper el mandato de seguir, como Pacheco a Cara de Niño en "Epílogo".
— el Zambullista (@Zambullista) 31 de diciembre de 2016
3.
En una cuenta regresiva, como la de 1 hora agónica, no hay tiempo muerto ni tiempo que perder. Lo póstumo quiere compensarse con lo intenso.
— el Zambullista (@Zambullista) 14 de enero de 2017
Y lo intenso puede ser visto como síntoma de lo póstumo. Otra M les contó estas ideas a sus amigas; pensaron que estaba por morirme de algo.
— el Zambullista (@Zambullista) 15 de enero de 2017
El impulso entusiasta traduce la atracción que un futuro ejerce, aun uno agónico:
— el Zambullista (@Zambullista) 31 de diciembre de 2016
"…con el último deseo
se ha dicho el miedo a morir antes".
miércoles, 18 de enero de 2017
Capicúa 001 (1.0.0)
El ensayo acaba de recuperar su título original, "Capicúa". Lo publiqué el 6 de diciembre, le agregué tuits la madrugada del 7 y le cambié el título a "Simetrías" cuando lo amplié con los tuits del 12-12-16 (complementados con los del 13, 17 y 22), todos referidos a gifs animados. Ahora vuelvo a la versión que soportaba el nombre original (excepto por el último tuit, del 12-12-16) y el resto va a pasar a otro ensayo. En fin, hasta recién el ensayo se veía así:
1. Capicúa
Celebrar una simetría es celebrar una igualdad (la de algo consigo mismo). Cuando falla, nos molesta que un lado no quede igual que el otro.
— el Zambullista (@Zambullista) 6 de diciembre de 2016
La simetría de un capicúa cierra un viaje: va en 6 y 1, gira en 2 y vuelve en 1 y 6, como quien vuelve al mismo punto en que cumple años. pic.twitter.com/BXwm1kZBCb
— el Zambullista (@Zambullista) 6 de diciembre de 2016
Siempre es COMO una vuelta; nunca ES una vuelta cabal. Hubo cambios en bañista y río; todo regreso es deudor de olvidar esas diferencias.
— el Zambullista (@Zambullista) 6 de diciembre de 2016
A) Si fuera cabal, estaría tuiteando esto con 5 horas de vida.
— el Zambullista (@Zambullista) 7 de diciembre de 2016
B) Edad: más de 5 horas.
C) La vuelta al 1º día no es cabal.
Archivar x obvio
Cambiemos la escala del día de la marmota. Más que el año: la vida de la marmota, que hace años que en cada cumpleaños vuelve al 1º día.
— el Zambullista (@Zambullista) 7 de diciembre de 2016
Si el año de la marmota es el 1º, al final pasa de empezar a pararse a volver a llorar por 1ª vez. Si el ciclo dura años, vuelve de adulta.
— el Zambullista (@Zambullista) 7 de diciembre de 2016
En cualquier caso, vuelve a un inicio. El día de la marmota es un gif; otro, la vida de la marmota. Son gifs asimétricos de distinto largo. pic.twitter.com/Vg6xjqLvbz
— el Zambullista (@Zambullista) 12 de diciembre de 2016
2. Gifs animados
Si un gif animado –un loop– es simétrico (si el cierre engancha con el inicio), da una continuidad incesante; si no, una repetición asidua.
— el Zambullista (@Zambullista) 12 de diciembre de 2016
Suelto, en el gif vemos una y otra vez cómo se estrella esa rana. Es el loop de un disco rayado o el de un replay con reinicio automático. pic.twitter.com/FxTjpC0pMk
— el Zambullista (@Zambullista) 22 de diciembre de 2016
Pero si el gif fuese la última viñeta de una historieta animada, podríamos ver una corriente incesante de ranas que se estrellan y esfuman.
— el Zambullista (@Zambullista) 22 de diciembre de 2016
Suelto, un gif puede ser la captura e ingesta del mismo insecto una y otra vez o de tantos insectos como capturas e ingestas haga ese sapo. pic.twitter.com/5bwT1eODS9
— el Zambullista (@Zambullista) 22 de diciembre de 2016

Más difícil es interpretar una reversión de la metamorfosis (y un péndulo de renacuajo a rana y de rana a renacuajo) en vez de un reinicio. pic.twitter.com/suUuSsMlsa
— el Zambullista (@Zambullista) 22 de diciembre de 2016
Otro caso: o hay 1 náufrago cuyo mensaje es tragado una y otra vez por la misma rana o hay ∞ mensajes tragados escritos por 1 o ∞ náufragos. pic.twitter.com/EkELSBrFv9
— el Zambullista (@Zambullista) 25 de diciembre de 2016
2.1 Gifs simétricos y asimétricos
En el gif simétrico, la sutura no se nota; el efecto es el de un presente que fluye: la eternización de una acción, no de una imagen rígida. pic.twitter.com/D9o1pPgJzd
— el Zambullista (@Zambullista) 12 de diciembre de 2016
En el gif asimétrico, la sutura se nota en la vuelta brusca a un inicio que no continúa a ese final. Por breve, el gif pronto repite mucho.
— el Zambullista (@Zambullista) 12 de diciembre de 2016
En vez de anclar en medio del acto, el gif asimétrico va del inicio al fin, que está cerca o se alcanza rápido.
— el Zambullista (@Zambullista) 12 de diciembre de 2016
A #Sísifo no le gusta esto. pic.twitter.com/R80vLizZMK
Continuidad o reinicio puede haber tanto de 1 acto como de una serie de actos. Tamaños mayores no cambian el rubro, pero mejoran el malabar.
— el Zambullista (@Zambullista) 12 de diciembre de 2016
Es como
— el Zambullista (@Zambullista) 12 de diciembre de 2016
ir y volver de ORURO
vs.
ir y volver de ANITA LAVA LA TINA (o de largos capicúas o novelas palindromáticas –mejor si con sentido).

Adrián Paenza, Alterados por Pi II (2009)
→“Ilusión y reversiones” (ensayo oculto en “4 persecuciones 4”)
Rubros simétricos:
— el Zambullista (@Zambullista) 12 de diciembre de 2016
A) Continuidad de 1 acto o
B) de una serie de actos.
Asimétricos:
C) Reinicio de 1 acto o
D) de una serie de actos.
2.2 Cierre
Un atractivo posible de la simetría: es una estructura autocontenida: cierra donde abrió.
— el Zambullista (@Zambullista) 13 de diciembre de 2016
—Sé ver la luz azul al revés.
—.laugi sev al oreP
Si cierra donde abrió pero a otra escala, la continuidad es fractal. Si vuelve a la 1ª escala, la continuidad es "un eterno y grácil bucle".
— el Zambullista (@Zambullista) 17 de diciembre de 2016
Ahora se ve así:
1.
Celebrar una simetría es celebrar una igualdad (la de algo consigo mismo). Cuando falla, nos molesta que un lado no quede igual que el otro.
— el Zambullista (@Zambullista) 6 de diciembre de 2016
La simetría de un capicúa cierra un viaje: va en 6 y 1, gira en 2 y vuelve en 1 y 6, como quien vuelve al mismo punto en que cumple años. pic.twitter.com/BXwm1kZBCb
— el Zambullista (@Zambullista) 6 de diciembre de 2016
Siempre es COMO una vuelta; nunca ES una vuelta cabal. Hubo cambios en bañista y río; todo regreso es deudor de olvidar esas diferencias.
— el Zambullista (@Zambullista) 6 de diciembre de 2016
A) Si fuera cabal, estaría tuiteando esto con 5 horas de vida.
— el Zambullista (@Zambullista) 7 de diciembre de 2016
B) Edad: más de 5 horas.
C) La vuelta al 1º día no es cabal.
Archivar x obvio
2.
Cambiemos la escala del día de la marmota. Más que el año: la vida de la marmota, que hace años que en cada cumpleaños vuelve al 1º día.
— el Zambullista (@Zambullista) 7 de diciembre de 2016
Si el año de la marmota es el 1º, al final pasa de empezar a pararse a volver a llorar por 1ª vez. Si el ciclo dura años, vuelve de adulta.
— el Zambullista (@Zambullista) 7 de diciembre de 2016
En cualquier caso, vuelve a un inicio. El día de la marmota es un gif; otro, la vida de la marmota. Son gifs asimétricos de distinto largo. pic.twitter.com/Vg6xjqLvbz
— el Zambullista (@Zambullista) 12 de diciembre de 2016
martes, 17 de enero de 2017
Entusiasmos III 003 (1.1.0)
Equivalente a la intensidad de un individuo es la complejidad de una especie: las dos acortan la duración en la Tierra. En relación con la segunda, cito de nuevo a Bill Bryson:*...y sin que haya que hacer click para expandir un texto oculto, como en "Sentido, destino y tiempo", que es posterior (24.8.13) a este ensayo (15.8.11), pero no a este párrafo, agregado hoy 17 de enero de 2017.
Las especies, por mucho que se esfuercen en organizarse y pervivir, se desintegran y mueren con notable regularidad. Y cuanto mayor es su complejidad, más deprisa parecen extinguirse. Quizás ésta sea una de las razones de que una parte tan grande de la vida no sea demasiado ambiciosa.En el Árbol de la Vida, la complejidad alta es minoritaria. En una de sus muchísimas ramas, lo es la intensidad alta. O sea, la opción de durar más aunque se arda menos es fractalmente mayoritaria: en el universo de las especies y en el de los individuos de una de esas especies.Bill Bryson, Una breve historia de casi todo
(Del Nuevo Extremo, Buenos Aires, 2007;
Capítulo 22, “Adiós a todo eso”, pág. 401)










